
La Generalitat vuelve a dar la espalda a la Formació Profesional Pública
Mientras la Generalitat proclama su compromiso con la Formación Profesional y con la empleabilidad de los jóvenes, la realidad vuelve a demostrar exactamente lo contrario. La planificación del próximo curso evidencia una nueva reducción de la oferta pública mediante la supresión de ciclos formativos y la negativa a crear nuevos grupos, incluso allí donde la demanda del alumnado desborda las plazas disponibles y las empresas reclaman profesionales cualificados. No estamos ante hechos aislados ni ante decisiones puntuales. Se trata de una política que limita el acceso a la Formación Profesional pública, dificulta la igualdad de oportunidades y perjudica directamente tanto al alumnado como al tejido productivo valenciano. La Administración no puede justificar estas decisiones alegando criterios de eficiencia cuando, al mismo tiempo, existen listas de espera de decenas de estudiantes, elevadas tasas de inserción laboral y sectores económicos que denuncian la falta de personal cualificado. Los ejemplos
